una mujer, grande, grande…
El lunes murió a los 82 años de edad una de las mejores personas que he tenido el honor de conocer. Sinceramente, si Eliana Arredondo no es recibida con alfombra roja en el cielo, ustedes y yo nos podemos ir comprando una parcelita en el infierno.
la conocí ya hace más de 10 años en el taller municipal de teatro de Segovia cuando me interese por esto de los cuentacuentos, tras una apariencia frágil y siempre con bastón, existía una fortaleza y una energía infinita, con una voz quebrada única era capaz de emocionar a una sala entera con sus historias.
Era una mujer de espíritu de acero con corazón de oro, capaz de reponerse de todas las dificultades de la vida (su biografía es digna de novelas y películas) y a la vez ayudar siempre a los más necesitados.
Contaba siempre que podía a niños y ancianos (era su público favorito). En ocasiones me invitaba a contar con ella en algún asilo o colegio (a pasar que siempre me ha dado un miedo atroz contar a esta clase de públicos) y allí mientras la veía contar me daba cuenta de la maravillosa forma que repartía amor a través de sus cuentos y fabulas (algunas que recordaba con cariño, habían sido contadas cuando era niña por su madre)
Ella fue la que me apadrinó y me presentó en mi primer cuentacuentos en público y no podría estar más agradecido.
El irme a trabajar a Madrid me alejo de oír sus historias, de contar junto a ella, de ver como su presencia iluminaba salas. Son cosas que uno echa de menos, pero siempre guardas la esperanza de que tal vez otra vez él destino nos uniría para compartir escenario y historias. Hoy esa esperanza a muerto y solo queda un vacio que intento rellenar con el recuerdo de sus cuentos.
¡Hasta siempre Eliana! ¡Gracias por todo maestra y amiga! No te imaginas lo chiquitito, chiquitito que se queda el mundo al perder una persona tan grande, grande.
J. David Rodríguez Grégoris

Yo no tuve la suerte de conocerla, pero leyendo tus palabras no he podido evitar pensar en las buenas personas que uno pierde sin poder disfrutar de su compañía, piensa que la suerte que has tenido de poder haberlo hecho. Lamente tu perdida, muchos ánimos y un fuerte abrazo.
Es una pena. Era un clasico de los cuenta cuentos segovianos. Sin duda, una gran perdida. =(
Desprendia una dulzura unica cuando narraba sus historias.
Un besete!.
Fue una persona maravillosa que vivió una vida muy plena. Que descanse en paz, pocas personas se lo merecen tanto como ella…