18/01/2008

MACHINA LXXXIX

Filed under: General — grego @ 17:56

os acordais de la canción de siniestro total:Pueblos del mundo, ¡extinguios!

Pues hay una asociación que opina lo mismo el VHEMT.

” La lenta desaparición de la raza humana a través del cese voluntario de la procreación le permitirá a la biósfera terrestre recuperar la salud. El hacinamiento y la escasez de recursos se aliviarán a medida que reduzcamos nuestra densidad.”

de los muchos artículos que tienen yo me quedo con el de la muerte y sus “lacayos”. solo falta el ejercito de los doce monos
¿La Muerte al Rescate?¿Podrá la superheroína Muerte llegar a tiempo para salvar a nuestra preciosa Gea del filo de un colapso ecológico? ¿Podrán los golpes generosos de su guadaña mortal segar millones de vidas humanas, deteniéndonos antes de que nos destruyamos a nosotros mismos y a nuestro hogar?Los lacayos de La Muerte, el Hambre, la Peste y la Guerra, a quienes se ha unido recientemente su primo mutante el Plutonio, están cosechando tan rápido como siempre, y no han podido mantenerse al ritmo de nuestro crecimiento.

Y, a pesar del pésimo papel de la Muerte para retardar el crecimiento humano, hoy algunos promueven recurrir más a sus servicios para el beneficio de todos. Están tratando de darle una buena imagen a la Muerte.

Como dijo (en finlandés) Pentti Linkola de Saaksmaki, Finlandia, en el Wall Street Journal : “Otra guerra mundial sería una ocasión feliz para el planeta — Si hubiera un botón que pudiera tocar, me sacrificaría sin titubear si significara la muerte de millones.”

No dijo con cuántos millones quiere jugar a los lemmings, pero aun 80 millones eliminarían sólo el crecimiento de un año. Eso no salvaría a Gea, y terminaríamos con todos esos cadáveres… qué asco. Hasta Garrett Hardin, quien dice que alimentar a la gente hambrienta sólo crea más gente hambrienta, se opone a la dura filosofía de Linkola. “Tenemos muchas posibilidades que deberían explorarse antes de implementar la mano dura”, advierte.

El Weekly World News cuenta la historia de dos químicos franceses fugitivos, Henri Mevel y Jean-Michel DuPont, quienes supuestamente planean envenenar a cada ser humano sobre el planeta para “salvarlo de la polución y de la sobrepoblación”. Marc Jubert, de la Interpol, admite: “no sabemos exactamente qué están haciendo Mevel y DuPont, pero si no los detenemos a tiempo los resultados serán devastadores. Puede que estén trastornados, pero no son dementes”.

De todos modos, aun con su “red de 2.000 ecologistas radicales en todo el mundo”, no hay forma de que puedan siquiera acercarse a la cifra de muertos del botón mágico de Linkola: un mísero 2% de nosotros.

Igualmente increíble es la historia en el Newhouse News Service que habla del antiguo jefe antiterrorista de la CIA, Vincent M. Cannistraro. Él visiona “científicos altamente educados… (en) pequeñas células clandestinas organizadas, trabajando en el desarrollo de tecnologías para disminuir o hasta erradicar la raza humana de la Tierra”. Con la esperanza de añadir credibilidad a esta fantasía, el artículo también hace mención del Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria.

Ciertamente, es posible que existan grupos clandestinos y bien financiados, con científicos que trabajan para eliminar a un gran número de personas. Sin embargo, es probable que salvar a la Tierra no sea uno de sus motivos.

La Iglesia de la Eutanasia aboga por lo que mucha gente piensa cuando oye hablar por primera vez del VHEMT: el suicidio por el bien de la Tierra. El fundador Chris Korda, en su boletón “Exhalen” , anima a quienes realmente toman en serio la salvación del planeta a que se suiciden. También ofrece varias formas creativas de apoyar la causa de la extinción humana voluntaria.

El Frente de Liberación de Gea está de acuerdo con que la gente se mate entre sí, como en las guerras, pero prefiere el “combate mano a mano o, aun mejor, los agentes biológicos que maten solamente a los humanos”.

No importa cuántos millones sean sacrificados por la Muerte, ni por cuál razón: los beneficios para Gea serían mínimos. De hecho, las tasas altas de muertes causan tasas altas de nacimientos, lo que con frecuencia resulta en un crecimiento neto. La explosión de nacimientos de posguerra reemplaza rápidamente a los muertos de vencidos y vencedores.

En “Tierra Salvaje” , yo examino el efecto de la infame peste bubónica sobre los censos de la civilización occidental: “Inmediatamente después de este inconveniente menor, nuestro número empezó a subir hasta la luna. La revolución industrial fue sin duda un factor que nos permitió multiplicarnos hasta reventar, pero la Muerte Negra puede ser la razón por la cual nos gusta procrear como conejos. Se grabó en nuestra memoria colectiva el horror de las muertes masivas de nuestra especie. Nuestra reacción como especie ha sido, naturalmente, la fertilidad como venganza.”

Para contender con esta fertilidad rampante, concluyo: “la libertad reproductiva, las oportunidades económicas y la educación son métodos mucho más efectivos para mejorar la relación entre las personas y la naturaleza de lo que podría ser la promoción de la muerte”.

No, la Muerte no es el caballero andante de Gea: no puede matar a la cigüeña. Somos nosotros los héroes potenciales de este rescate. Si suficientes miembros de la familia humana se vuelven vehementes con respecto a la preservación de la vida sobre la Tierra, la bella Gea tiene una esperanza.”

Todo esto y mucho más en su web en su pista nos puso Microsiervos

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