El Barquero como siempre en su eternidad, se dispuso ha cruzar la laguna Estigia, para transportar las almas de los recien llegados al inframundo. Caronte rara vez se fijaba en las almas que llevaba, pero esta vez no pudo más que alarmarse al ver que dentro de la barca solo se había montando un hermoso gato grisaceo, con una mancha blanca en el pecho.
El gatito miró tiernamente con sus ojos dorados con pupilas negras a… bueno es dificil definir si El Barquero tenía ojos, cuencas o simplemente era una oscuridad debajo de una capucha, asique pongamos que el gato miró tiernamente a “algo” que le devolvio la mirada diciendo.
-que haces aquí, esta barca solo puede transportar a almas humanas, la embarcación de animales esta más alla.
el gato ni se inmuto, no maullaba, simplemente se lamía la cola y el costado.
-te digo que yo no te puedo cruzar, además tienes que tener monedas y los gatos…- el Barquero tuvo que cerrar su boca (en el caso claro de que tubiera boca) al ver las monedas que el gato tenía debajo de una de sus patitas.
Caronte suspiro, como solo puede suspirar un ser inmortal cuya vida monótona, se ve alterada por un imprevisto.
-escucha, Gato, no puedes pasar, además soy un tipo muy ocupado para perder el tiempo contigo.-El gato se frotó, como solo saben hacer los gatos, contra las piernas del barquero, ronroneando dulcemente.
el barquero se agacho y recibio un lametazo en la cara por parte del animal con su lengua áspera y cariñosa, que casi lo tira de la embarcación.
El viaje transcuría eternamente tranquilo, los pasajeros se miraban unos a otros extrañados sin saber muy bien que decir. Una de las almas estornudo (algo raro en los viajes al más alla).
-perdón, es que soy alergico a los gatos- se disculpo rapidamente ante la dura mirada (o algo sin calificar) echada por Caronte.
-pues ya puedes acostumbrarte, es mi gata (de alguna forma Caronte se dio cuenta del sexo del animal), y me da mucha compañia y a quien no le guste, se va al agua-.- ni un solo muerto dijo una palabra.-Además es un gato de los bosques de Noruega y me han dicho que tiene mucho peligri.
y el viaje siguio hacía el otro lado, eterno y con una gata durmiendo a los pies del Barquero.