La historia de Bas Jan Ader tiene un final trágico y misterioso, un final propio de un romántico, desaparecido en medio del mar cuando trataba de conformar un proyecto llamado “In Search of the Miraculous” en 1975.
Este ideal de romántico, de héroe trágico en busca de lo sublime, y el papel del mismo dentro del arte, como figura individual y solitaria marcaron una trayectoria sujeta a la melancolía europea y lo onírico del sueño americano. Ironía, crítica, tragedia y sarcasmo.
Una muestra de esta búsqueda del sentimiento puro se refleja en la obra que podéis ver abajo, concebida en tres formas: fotografía, película y postales que Ader envió a sus amigos. Una imagen conmovedora, una auténtica expresión de dolor, sin causa aparente para quien la recibía, perturbadora por su mensaje “I’m too sad to tell you” (Estoy demasiado triste para contártelo) que evocaba en quien la observase recuerdos amargos de su propia existencia. Ader quiso explorar la emoción contenida en la desesperación y la pérdida, aquello que constituye la profunda brecha que nos separa los unos de los otros.
Web: www.basjanader.com


Vamos, que éste tío destila alegría pura
…pero no deja indiferente, que es lo que pretende.