La idea de establecer los cánones que determinen la ciudad ideal han sido estudiados desde la antigüedad por artistas y filósofos teniendo en cuenta el bienestar físico y social de sus moradores. El concepto de la ciudad perfecta danza entre las aportaciones de grandes arquitectos del siglo XX como Le Corbusier y Frank Lloyd Wright hasta la “ciudad celeste” de inspiración divina, junto las elucubraciones filosóficas de Platón y Aristóteles, concretadas en descripciones concisas por hombres como Vitrubio.
En ninguno de los casos, la creación de una ciudad era algo baladí; si no era por intervención divina era por la eficiencia de los recursos o por las redes de comunicaciones, lo que ha determinado y concretado las características de la ciudad ideal.
En esta serie de temas, abordaré de manera somera conceptos de ciudades, algunas utópicas, otras palpables y algunas incluso absurdas…
