Septiembre 3, 2009 @ 21:30
El señor de las moscas
Ralph lloró por la pérdida de la inocencia, las tinieblas del corazón del hombre y la caída al vacío de aquel verdadero y sabio amigo llamado Piggy
Tantas referencias en películas, series, novelas y clases, no podía dejar de paso este libro (edición de bolsillo, barato, barato) para hacerme mi propia opinión.
Todos sabemos de qué va, un grupo de niños en una isla desierta, al más puro estilo Robinson Crusoe, pero la convivencia no se les dá excesivamente bien y hay tensión. Según dicen los que entienden, puede comprenderse como un alegato que defiende que el ser humano es malo por naturaleza, mientras que otros defienden que es una crítica a la sociedad opresora y que en ausencia de ella, por efecto rebote somos unos cabrones.
La realidad es que es un libro ameno, que se lee en una sentada y que hace reflexionar. Preguntas como ¿Es tan fácil cazar un jabalí? ¿cuántas dioptrías tenía Piggy para hacer esas fogatas con sus gafas? ¿Había escotillas en la isla? te vienen a la mente cuando lees el libro… y el acojone de pensar que algo de razón tiene el tipo, los niños son un poco cabrones…
A modo de conclusión, es un libro interesante que podéis leeros en una tarde de lluvia, sentados, tranquilitos ante una fogata, con una copa de buen coñac en una mano y la pipa humeante sobre la mesa.
Una única opinión »
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Lo dijo un tal Chus
Septiembre 16, 2009 @ 17:36
Muy buena recomendación la verdad, el libro está muy bien, y merece mucho la pena.
Un saludo, y a ver cuando nos dejan tomarnos una cañita