Abril 15, 2009 @ 20:59
Für immer
Fue en Alemania, en Düsseldorf, donde nació una rubia de voz rasgada. El nombre que le dieron sus padres fue Dorothee Pesch.
(es un artículo LARGOOOOO, así que lo corto por aquí:)
Con 19 añitos empezó a recorrer bares de la mano de Warlock, grupo con el que en 1984 sacó su primer disco Burning the Witches (con el tema homónimo) que mostraba unos inicios de heavy metal mucho más duros de lo que luego harían. En 1985 sacan un segundo disco, mucho más rockero en el que perdían algo de potencia, pero que les dio un contrato serio que les permitiría continuar dando guerra.
Durante este tiempo, se hicieron con una bolsa de fanáticos en Alemania (donde son una leyenda) y un gran número de fans en Europa.
Poco descanso tuvieron antes de sacar en 1986 su siguiente disco, As true as steel, que con su single de Fight for rock les llevó a la fama en EEUU. Con un cambio de guitarrista y la rasgada voz de Doro se habían hecho un hueco en el mundo del Hard Rock.
Tras la exitosa gira As true as steel otros dos miembros del Warlock original se largaron y el nuevo grupo trabajó en el que sería el último trabajo de Warlock, el imprescindible Triumph and agony. Si sólo vas a escuchar un disco de hard rock/heavy metal en tu vida, no sería estúpido que fuese este. Con su increíble All we are, que es uno de los más grandes himnos heavys, con el I rule the ruins, su Metal Tango o el tema que da nombre a esta entrada (Für immer, para siempre) representa una jodida joya en la colección de cualquier melenudo que se precie (me lo tengo que comprar).

Después de esto, con Doro como único miembro de la formación original, y una demanda por el nombre de Warlock, Doro montó su banda, llamada Doro (cómo no) con la que lleva desde 1987 y cuenta con la friolera de más de 20 discos (si incluimos singles, DVD’s y alguna aberración llamada Machine II Machine: Electric Club Mixes).
Con Force Majeure, lo que había nacido como una leyenda se concretaba en una persona, su imagen de rubia cubierta de cuero hizo que Doro se comiese lo que fue Warlock. El debut europeo de Doro fue todo un éxito y el nombre de la banda cuajó sin problemas, atrayendo a los fans de Warlock. Tal fue el tirón del nuevo nombre, que en 1990 su nuevo trabajo se llamaba como la banda. Doro, a secas, nada más ni nada menos, además fue el primer disco en que la portada era una foto de Doro, que desde entonces ha sido un tema recurrente.
El liderazgo de la reina les dio un giro más suave, con temas más sentimentales y más baladitas, como es el disco True at heart (Fall for me again es una balada suave que podrías escuchar en los cuarenta, o incluso en Kiss FM. Ojo, no digo que no sea la jodida maravilla que es, sólo digo que es suave).
Después de este disco, nos plantamos en 1991, año en que se publica Rare Diamonds, recopilatorio de temazos de Doro y Warlock.
En esta época se tomó un pequeño descanso hasta el 93, en que sacó Angels never die, del que editó un DVD de la gira y se llevó un premio al mejor videoclip en contra del racismo con Bad Blood.
Todavía con un físico y rostro increíble se puso a grabar el que, en mi opinión, es uno de sus peores discos Machine II Machine, que se explica con que, en el mismo año (1995) sacara Winter shade of pale que no es ni más ni menos que otro recopilatorio, pero esta vez sin Warlock.
Tres años más tarde (1998) y sólo para su público en Alemania sacó su disco Love me in black que fue un éxito y le llevó a una gira bastante exitosa y a un contrato de distribución en EEUU bastante lucrativo. En ése mismo año, y con un recopilatorio como penúltimo disco, sacó otros dos recopilatorios (The ballads y su Best of) lo cual no suele augurar nada bueno, salvo un declive y sus fans empezaron a temer por la continuidad de la banda…

Lo cierto es que tras un trabajo de dos años, en el 2000 presentaron su Calling the wild disco que representaba su retorno a América. Se trataba de un disco bastante completo, que recuerda a los orígenes con Warlock, pero demuestra que el peso de todo Doro se basa en la voz de su cantante, jugando mucho con el espectro vocal que muestra la reina del metal. En este disco apuestan fuerte, buena edición, buena producción y colaboraciones de lujo, a saber: Lemmy (Motorhead, Hawkwind), Al Pitrelli (Megadeath), Eric Singer (Alice Cooper, Kiss), y Slash (Guns and Roses). Temas como Kiss me like a Cobra o el Fuel son verdaderos temazos de heavy metal, y el cover de White wedding es una joyita.
Muchos americanos vieron en este disco la prueba clara de que (como se suele decir) para hacer buen heavy tienes que ser europeo, y dentro de Europa, los alemanes saben lo que se hacen.
En el 2002, la reina del metal volvió a regalarnos una jodida obra de arte. Su disco Fight tiene temazos como el Rock before we bleed, Always fight to win y el temita suave en alemán Hoffnung. No suelo perdonar (y no voy a hacer una excepción en este caso) las aberraciones lingüísticas así que ese Salvaje no me mola. Es un temazo, no nos engañemos, pero el estribillo en castellano se le da de cojones de mal (Me siento libre, salvaje, sin miedo, libre, intocable). Ójala no hubiera sido en castellano (y eso que en Für immer no lo hace mal, con su “Hay una promesa en el sonido”).
Tras demostrar que estaba viva, y que era rockera como nunca (aunque en la cara se acusan los lustros que pesan en sus espaldas) se tomó un par de copas con Udo Dirkschneider, la leyenda tras Accept y U.D.O., para cantar un “Dancing with an angel” que creo que ya os recomendé, pero no lo encuentro… Con Udo también colaboraría en uno de sus temas para el disco que publicaría en 2004: Classic Diamonds, disco en que interpretan sus mejores temas orquestados con la Classic Night Orchestra (creo que sigue en tratos con ellos por si hace algo más en esta línea). Un disco suave, alejado de los riffs y excesos de batería, pero con una madurez vocal que demuestra todo lo que la pequeña Dorothee ha aprendido a hacer con su voz. En este disco, presentó el temazo She’s like thunder que dedicó a Regina Halmich, campeona alemana de boxeo.

En uno de sus mejores momentos nos dejó Warrior Soul (año 2006 ya) con un primer CD con temas nuevos muy en la línea del Calling the wild, con ese retorno al hard rock o los orígenes del Heavy metal. En el segundo CD dejaba cuatro versiones en vivo de temas del disco (salvo el Für immer) y un tema más. La portada, un dibujo (ya no una foto) se aleja de los primeros planos de la cara de la artista (¿miedo a las arrugas, querida? te las perdonamos… eres nuestra reina). De este disco no puedo deciros mucho, porque aunque lo he escuchado, no me lo he empollado como para opinar, pero en general es Doro en estado puro.
De sus dos últimos discos The night of the warlock y Fear no evil (de los años 2008 y 2009) tampoco puedo deciros nada, porque no los he escuchado, aunque los fragmentos que he podido oír no eran malos y me consta que tiró del club de fans de su ciudad natal para hacer algunos coros en el night of the warlock (¿un guiño al nombre original? ¿nadie lo ve?) o eso dijo que haría en la entrevista que pude presenciar en el Wacken del año pasado.
Su mejor tema, en mi opinión, es el All we are o incluso su cover de Breaking the law sin perder de vista su cover homenaje a Dio llamado Egypt: the chains are on, entonces… ¿por qué no llamar a esta entrada All we are?..
porque cuando una es coronada como la reina del metal, su título es algo…
Für immer
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Lo dijo un tal El blog de Alex
Julio 3, 2009 @ 23:07
[...] retomamos la historia del metal… ¿Dónde lo dejamos? Es cierto… con mi dulce Dorothee… sí… ahora tomad nota, puesto que si ayer hablábamos de la Reina del Heavy hoy vamos [...]
Lo dijo un tal El blog de alex » Female Metal Voices Festival
Noviembre 6, 2009 @ 19:31
[...] no conocer la voz de Tarja en directo y pude ver (por segunda vez en este año) a mi queridísima Dorothee, descubrir un par de grupos muy golosos, soñar con Charlotte (con la que nos hicimos una foto) y [...]