Julio 21, 2008 @ 20:32
Dureza
Grigori Yefímovich Rasputín, más vulgarmente conocido por Rasputín a secas, es uno de los tipos más duros de la historia.
El príncipe Principe Félix Féliksovich Yusúpov lo invitó a cenar, con la aviesa intención de envenenarlo. Lo invitaron a una dosis contundente de cianuro (según las fuentes, oscila entre la suficiente como para matar cinco o veinte personas). El problema es que el cianuro pierde eficacia cuando se mezcla con el alcohol, y como buen ruso, Rasputín tenía una tostada considerable cuando lo envenenaron.
Viendo que no se moría, Félix le disparó en el corazón, fallando por escasos milímetros. En este punto, Rasputín descubrió que, a lo mejor lo más sensato era salir por patas. Salió corriendo y los nobles rusos lo dispararon a lo bestia hasta que Rasputín cayó al suelo.
Después de que cayera, por esto de asegurarse, lo pegaron de leches con porras, sillas y estoques, lo envolvieron en una alfombra y lo tiraron al Neva (río de Rusia, que por esas fechas de diciembre, tenía que estar frío del carallo).
La autopsia posterior demostró que Rasputín murió ahogado. Este sí que era espartano, y no la araña esa…
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Lo dijo un tal Antoine
Julio 22, 2008 @ 00:11
Menudo fenómeno el Rasputín este jajajajajajaja.
Un abrazo
Lo dijo un tal Yomisma
Julio 22, 2008 @ 10:13
Joer el tio este debía de ser el hermano mellizo de Chuck Norris, jejejeje.
Saluditos.
Lo dijo un tal HecPutin (que mal suena)
Julio 22, 2008 @ 11:45
Esta historia ya me la sabía pero yo había oído la versión de que el cianuro no le hizo efecto porque se había inmunizado a base de ir probandolo poco a poco a lo largo de su vida. Vamos, como Cary Elwes en la Princesa Prometida cuando lo lucha de ingenio con el tío ese bajito, ¡Uy! Ya os he jodido la escena!
Lo dijo un tal Moro
Julio 22, 2008 @ 14:30
Nunca juegues con un siciliano cuando la muerte está al acecho