Cadenas

Escrito por Dr. SeROne
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Se me muere la ilusión poco a poco, y lo peor es que no puedo hacer nada. Día a día la rutina se come un trocito de mi vida y escupe una mancha negra en su lugar. Si, estoy entero, pero mi alma ya no me pertenece. Ya tan sólo soy un engranaje en la gran fábrica que mueve el mundo. Y aun así a veces arriba y me atrevo a pensar eso de ¡Quiero salir!

-No puedes hacerlo, muchacho.

Otra vez tú. Lo se, no te alarmes, ya me he aprendido todo eso de que ésta mierda debe seguir como siempre ha marchado: recto y hacia el frente, pero nunca siguiendo. ¿Qué porqué nunca siguiendo? No tengo que decírtelo, nuestros pensamientos íntimos también quedaron atrás. Lo sabes, y no me mires así.

-Ya, y quieres saber por qué eres como eres…

No, nadie tiene que decirme como soy. Lo que quiero saber es por qué estoy aquí y así. ¿qué ganas tú con un mundo que no cambia? Mira, no es la primera vez que tenemos ésta conversación, pero ¿porqué solo bajas tú a convencerme de que no el lógico eso de quejarse? Me gustaría algún día ver al resto. Espera, vas a ver, no hace falta que hables, yo también he aprendido a leer pensamientos. No, no vas a conseguir nada tampoco hoy.

-Tampoco lo vas a conseguir tu, ni hoy ni nunca. Vamos, no seas terco y vuelve a la fila. Ya sabes que el mundo no se va a parar porque te salgas. Yo me voy así que ya sabes: o vuelves a la fila o sal del camino. No puedes estar aquí parado.

Y se marcha, así de fácil. Ya no recuerdo la primera vez que intenté salir, pero tiene razón. Por más que me pese, tiene razón. No puedo salir, porque marcharme ahora… Tengo todo lo mío en ese camino. No consigo imaginarme que pasaría allá fuera. Tal vez mejor, tal vez peor. Pero nunca me he atrevido, y ya no puedo rebelarme. El valor me lo robaron con el primer palo, con mi primera ilusión. La última yo mismo se la entregué.

Lo peor es que miro a la fila y veo que todo funciona sin mí. En mis manos todavía tengo las huellas de las manos de mis compañeros. Ante mí y a mi espalda. Una vez sales el hueco se cierra, pero siempre tienes un espacio para volver. Son demasiado inteligentes. Venga, ya vuelvo. Y no me miréis así… Vosotros haríais lo mismo. Y si no salid de ahí.

* * *

Una, dos, tres… No pienso contarlas todas, no podría. Una vuelta tras otra, decenas, cientos, miles de meandros de autómatas. Yo no veo vida, no sé si la habrá. Dentro de mí tampoco la hay, ya no. Un paso tras otro, siempre hacia delante, no decían. ¡Mirad a vuestro alrededor, por los dioses! Esto es un maldito círculo.

Por los dioses… Antes creía en ellos, pero cuando abandonaron el mundo me demostraron lo que ya venía sospechando. Tanto tiempo creyendo en palabras sin un rostro no podía traer nada bueno. ¿Qué no tienen rostro? Que sabréis vosotros… Yo no lo sé, pero tampoco digo saberlo. Cuando intento hablar tan solo veo la eterna duda, y ya no quiero sacar nada más de esto. Tampoco puedo.

No, es eso, esto es tan sólo un circulo. Un maldito círculo. Una sarta de cadenas…

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