Escrito por David R. Grégoris
Últimamente me estaba dando cuenta de que mis relatos eran violentos…
¡Vale, eran muy violentos! Y yo no solía usar esa clase de recursos para escribir mis historias… siempre la violencia había sido figurada nunca la mostraba (o casi nada), además quería retarme a escribir algo corto porque mi anterior relato me había ocupado 21 paginas de mi ordenador y eso era una pasada para alguien como yo. Nunca pasaba de las 6 paginas 9 a lo sumo… ¡pero 21 no!. Con 21 nunca te admitirían en ningún concurso literario y hay pocas cosas que den tanta rabia como cortar un … (Continúa leyendo el relato)
Escrito por David R. Grégoris
POR TANTO, MALDITO SERÁS Y ARROJADO DE LA TIERRA, QUE HA ABIERTO SUS FAUCES PARA EMPAPARSE CON LA SANGRE DE TU HERMANO, DERRAMADA POR TI. (GENESIS 4,11)
Preludio
El párroco de la iglesia de san miguel veía con tristeza como sus fieles eran cada vez menos numerosos y más viejos. “Se esta perdiendo la fe”, dijo a su monaguillo terminada la misa de las ocho mientras contaba la triste recaudación del cepillo … (Continúa leyendo el relato)
Escrito por David R. Grégoris
La vida es como una hoja que se
la lleva las corrientes del mar.
Siempre he intentado imaginar cómo se lo dijeron; Juan casi nunca me hablaba de esto; pero decía que dejo de escuchar cuando oyó la palabra cáncer, lo demás ya se enteraría: que si las radiografías mostraban algo raro, que si era un tumor cerebral, que si se estaba muriendo, recordaba que su madre no paraba de llorar, entonces preguntó cuánto le quedaba de vida el médico le dijo que meses puede que semanas, que la quimioterapia no podía hacer nada, que era un caso muy raro y que lo sentía, ¿cómo se le dice a un chaval de 17 años que se esta muriendo? Es algo que todavía me pregunto.
En el Instituto no se hablaba de otra cosa, sus amigos lloraban, y sus enemigos se deshacían en piropos a su persona, yo estaba que no me lo podía creer, mi mejor amigo se estaba muriendo … (Continúa leyendo el relato)
Escrito por David R. Grégoris
¿Y SI EL FUTURO FUERAN RESQUICIOS DEL PASADO?
“Despierta, despierta,” el despertador habla, me manda levantar mientras estiro la mano para apagarlo. “!Dios mi cabeza! Como me duele!” intento levantarme pero no puedo. ¿Que me esta pasando?.
Ayer no bebí ni una gota y me he levantado como si tuviera la peor resaca.
Cuando me llevo las manos a la cabeza al quitarlas me doy cuenta que tienen sangre.
¡Estoy sangrando por la cabeza! Voy corriendo al lavabo, me lavo las manos, la cabeza y la cara. Con miedo me atrevo a mirarme al espejo y me doy cuenta que no tengo ninguna herida, ningún corte… la sangre no … (Continúa leyendo el relato)